El encuentro correspondiente a la tercera fecha de la Liga Rionegrina de Fútbol terminó suspendido a los 77 minutos, luego de una agresión que derivó en expulsiones y en el ingreso de una ambulancia para asistir a un jugador. El partido estaba 0 a 0 y volvió a encender una preocupación que parecía haber quedado atrás.
El fútbol quedó otra vez en segundo plano. Las Grutas y Talleres protagonizaban un encuentro entretenido y disputado, pero la violencia terminó siendo protagonista y obligó a suspender el partido cuando faltaban 13 minutos para el final.
Durante el primer tiempo, Las Grutas mostró una mejor versión y generó varias situaciones claras para abrir el marcador. Un córner de Kevin Wagner que casi termina en gol olímpico, un cabezazo de Martín Farías que dio en el travesaño y las buenas intervenciones de Bouzas, evitaron el gol de la naranja. Talleres, por su parte, quedó con diez jugadores a los 17 minutos por la expulsión de Nicolás Carucci.
En el complemento, el partido se emparejó cuando el conjunto visitante realizó modificaciones y Las Grutas quedase con uno menos por la expulsión de Martín Farías. Sin embargo, faltando un cuarto de hora, todo se desvirtuó.
A los 77 minutos, Juan Cruz González (T), agredió a Tomás Juárez (LG), lo que derivó en la expulsión del futbolista visitante. En medio de los incidentes y los empujones posteriores, Nahuel Cagnoli, del conjunto local, también vio la tarjeta roja por agredir a González.
La situación terminó con Juárez siendo asistido por la ambulancia y con la decisión arbitral de suspender el encuentro. El marcador quedó 0 a 0, a la espera de una definición sobre cuándo y cómo se resolverá la continuidad del partido.
Se volvió a lo que parecía haber quedado atrás
Lo sucedido genera indignación, no solamente por la suspensión de un encuentro que se estaba desarrollando con intensidad y buenas propuestas futbolísticas, sino también por los antecedentes que existen entre ambos equipos.
Durante los años 2021, 2022 y 2023, los enfrentamientos entre Las Grutas y Talleres estuvieron marcados en distintas oportunidades por episodios de tensión y violencia. Situaciones que incluso requirieron el ingreso de una ambulancia al campo de juego para asistir a jugadores agredidos.
En los últimos campeonatos, ambos clubes habían mostrado que era posible disputar sus partidos dejando atrás aquellos episodios lamentables. Por eso, lo ocurrido en esta tercera fecha representa un retroceso.

